Camaná: personajes ilustres
Esta villa también tiene un genocida. No todo es Samuel Pastor, Nicolás de Piérola: también tiene un genocida: refiérome a Petronio Fernández Dávila, un general retirado, camanejo, que fue Jefe político-militar de Ayacucho, allá por los años '91 y '92.
En su cuartel, "Los Cabitos", los militares bajo sus órdenes, efectuaban ejecuciones extra-judiciales con los civiles a quienes luego de haberlos detenido injustamente y arbitrariamente, los torturaban salvajemente. Se han encontrado fosas comunes dentro del cuartel, conteniendo hasta más de sesenta cadáveres: amordazados, maniatados, con huellas de haber sido torturados, y con un balazo en la cabeza.
Más aun: en tiempos del General Mori, este miserable hizo construir dentro del cuartel un crematorio para quemar los cadáveres de los presos asesinados, a fin de desaparecer las huellas del delito. Inclusive, exhumaban los cadáveres para meterlos al crematorio. Se supone que todas estas prácticas producían por lo menos un mal olor.
Es el caso que Fernández Dávila, cuando se presentó como testigo en el juicio de Fujimori, dijo no saber nada. Comía, trabajaba y dormía en el cuartel, y no sabía nada de lo allí ocurrido.
Este genocida avergüenza a Camaná. Los camanejos, en sus páginas web alusivas a su provincia, hablan solamente de lo bueno. Debieran hablar también de lo malo: de la mugre moral. Callan en siete idiomas

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